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Pack de planificadores semanales: Organizadores de comidas y ejercicio

Hola a todos! ¿Cómo estáis comenzando septiembre? Se me está pasando volando el verano, si, qué horror, con lo que me gusta a mi el calorcito, los maratones de series, las pilas cargadas... pero oye, que la verdad es que este verano ha sido uno de los que más he trabajado aunque parezca mentira. El canal y el blog da trabajo pero es un trabajo gratificante porque poco a poco veo como a la gente le gusta lo que hago y cómo lo hago, pues veo que mis ideas se van haciendo populares.

Bueno, siempre os digo lo mismo, que me enrollo pero es que es verdad, no miento. Qué queréis que os diga pero estoy terminando Prison Break y tengo un mono que ni Mahone, así que rapidito que tengo que meterme mi dosis jajaj.

Hoy os traigo unos organizadores de comidas y ejercicio que realmente veo muy útiles y, si algo me gusta hacer a mi, son cosas útiles. 
La verdad es que me he inspirado en estos y aunque parezcan muy similares los he intentado dar mi toque con una frase y con otros iconos que he encontrado y que me han gustado más. ¿La diferencia? la marca los vende en rebajas a 5 euros, yo os lo regalo porque soy así de maja y chistosa.

Sin más os enseño para que me digáis si os gustan o si os parecen una mierda:





















Todos estos son, en total unos quince. La verdad es que para empezar no están nada mal y oye, que no queda sólo ahí, que os regalo también la plantilla en PSD para que lo editéis como más os guste y también un PDF para que no tengáis que estar uno por uno imprimiendo, si es que os gustan todos por igual, claro. Por cierto, veréis una vista previa diferente pero por temas de espacio, resulta demasiado gordita para usarse como miniatura de YT así que bueno, avisados quedáis.



Nada más y nada menos, espero que os haya gustado mucho la mercancía que os dejo hoy. La verdad es que esto de volver de la playa no está tan mal teniendoos a vosotros :)
Hasta la próxima!!



Minitruco de cocina: Pizza más sabrosa

Hola a todos, ¿cómo lleváis la semana? La mía ha empezado con mucha energía, eso sí, luego después termino reventadísima.
El post de hoy va a ser tan rápido que ni voy a poner separador. Resulta que anoche cené pizza, pero no casera, cogí una base y me preparé una pizza normal y corriente pero para darle mucho más sabor opté por echarle las especias sobre el tomate y no al final como yo lo hacía anteriormente.


Como veis estos son algunos de los ingredientes que usé, pero nos vamos a centrar en el primer cuadrito. 


Las especias que utilicé para la base las podéis echar frescas, a mi no me apetecía porque es una de esas cenas que te haces rápidamente para descansar y ale. 
Todas estas las echo en la base y el orégano a veces echo por encima. Sin duda os recomiendo que lo hagáis en masa casera, desde que me dio por investigar y descubrí que así salían más ricas las pizzas lo uso mucho y de verdad que merece la pena.


Después de todo eso eché atún, piña y mezcla de 4 quesos. La verdad que muy simple todo pero os aseguro que esta mezcla a mi me encanta :)

El atún normalmente se queda un poco seco en la pizza, por lo que la piña contrarresta esa sequedad al estar tan jugosa. No os voy a decir que sea una pizza fit, pero mejor atún que carne o embutido y mejor piña que más carne. Si nunca habéis probado esta mezcla y os gusta mucho la piña, os recomiendo que la probéis y si no, mirad las imágenes siguientes:


Súper pintaza la de mi cena de ayer, la verdad es que no es nada fit pero después de ir a caminar km y km con mi amiga Gloria, cualquiera no se rinde un homenaje de estas características mientras echan Juego de Tronos.



Nada más y nada menos, sé que ha sido una entrada muy diferente a las otras pero sinceramente tenía ganas de hacer ese cambio. El TFG me tiene inmersa la mayor parte de mi tiempo y un break siempre viene genial para coger fuerzas.
Espero que paséis un gran día, tarde o noche.
Hasta la próxima!!



Tarta de queso light baja en calorías sin horno

Hola a todos! ¿Cómo lleváis este día? Es como si hiciera un año que no escribiera un post... entre el TFG, llevar la casa, y salir a andar mi tiempo se consume tan rápido que ya casi ni recuerdo lo que era escribir aquí.

Y bueno, como los reencuentros siempre son bonitos y muy dulces hoy os traigo una deliciosa receta que se tarda muy poco en hacer y es apta para todos los consumidores. Sin más vamos a ver cómo se hace:


      Un paquete de galletas estilo Galletas María (en mi caso es sin azúcares aunque podéis usarlas integrales porque dan un sabor mucho más rico).


      Dos cucharadas de Mantequilla light.


      Un sobre de gelatina de limón (si la tenéis de fresa os saldrá como un petit suisse).


      Un brick de 200 Cc más o menos de leche evaporada (en esta receta uso esto para hacerla light, si no lo encontráis podéis hacerlo con nata para montar).


      Una tarrina de queso de untar estilo philadelphia light.


      Dos cucharadas rasas de azúcar o un sobre pequeño de sacarina.


      Para el topping, mermelada de fresa o al gusto sin azúcares.




      En primer lugar, vamos a hacer la base de galletas. Para ello en una jarra picadora o picadora de mano vamos a echar las galletas partidas y las vamos a picar hasta que queden trocitos muy muy pequeños, casi polvo. Antes de tener picadora to lo hacía en un mortero. Cuando está listo, echamos dos cucharas de mantequilla a temperatura ambiente y lo metemos al microondas durante unos pocos segundos. Cuando vemos que se ha derretido, lo sacamos y mezclamos todo bien. A continuación lo ponemos en la fuente donde vamos a servir la tarta de queso y con una cuchara o con las manos mismamente lo aplanamos. Una vez hecho esto, lo metemos al frigorífico.


      Posteriormente, vaciamos el contenido del brick de nata o leche evaporada en un cazo y lo ponemos a calentar. Una vez caliente y sin que llegue a hervir, echamos la gelatina de limón o del sabor que queráis y removemos hasta que no haya ningún grumito. Mientras tanto, vaciamos en una jarra o recipiente apto para batir el queso de untar y las dos cucharadas rasas de azúcar. Vaciamos el contenido del cazo en el recipiente del queso y azúcar y batimos como si no hubiera mañana hasta que todo esté bien integrado.


      Por último, vertemos la mezcla en el recipiente donde teníamos la base de galletas. Lo volvemos a meter al frigorífico al menos 4 horas. En mi caso me gusta dejarlo una noche, pero si lo hacéis por la mañana podréis degustar este riquísimo postre para cenar. Cuando la tarta deje de estar líquida se echa por encima la mermelada de fresa o del sabor que os guste y ¡listo!



¿Habéis visto la delicia de tarta que os dejo? Lo bueno es que aunque sea un pecadito siempre es un poco más sano que si se emplean otros ingredientes con más grasa y os aseguro que sabe absolutamente igual. Además, podéis añadir más tipos de queso a la mezcla, una vez incluí queso de burgos y gelatina de piña y al Señor Don Gordito le encantó.



Bueno nada más y nada menos, espero que os guste mucho mucho esta receta y que me digáis en los comentarios cómo hacéis vosotros las tartas de queso. Y si no la habéis hecho nunca, esta es una receta súper fácil y podéis hacerla hasta con niños. 
Espero que paséis un gran día, tarde o noche y nos leemos en la próxima entrada.
Hasta la próxima!!


¿Qué hacer con las sobras de las comidas? Canelones de sobras

Hola a todos, espero que estéis muy bien y que estéis disfrutando muchísimo de este viernes. Yo espero a que mi tutor de TFG me de por buena o por mala una idea que le he planteado, así que mientras espero veo Juego de Tronos, que por si no lo sabéis el día 25 se estrena la 6º temporada. Os recomiendo a todos que la veáis, de verdad, engancha mucho y cuando la ves del tirón merece la pena. 



Bueno el post de hoy no va dirigido a series, no señor, va dirigido a algo que me gusta mucho más aún y es la comida. ¿No os ha pasado nunca que  tenéis demasiadas sobras en el frigorífico y no os apetece comer sólo eso? A mi me pasa casi siempre, repetir comidas no es lo mío y en esta ocasión tenía sobras de pisto y algunos champiñones.

Lo que se puede hacer con el pisto es una maravilla, sirve como cualquier acompañante: huevos, pollo, pescado... pero no me apetecía como acompañante, así que hoy os traigo una idea de canelones que podéis hacer con esas sobras de pisto.

Cogí unas placas de canelones que sólo necesitan meterse en agua caliente durante media hora. Mientras calenté el pisto al fuego y eché una lata de atún y tres champiñones que tenía desde hacía mucho tiempo. Laminado y pasado por el fuego, las placas ya estaban blanditas, por lo que sólo  las rellené con el pisto y los champiñones.

A parte, hice una bechamel muy ligera, ya sabéis, una cucharada de mantequilla y una de harina. A los tres minutos de estar removiendo y con ese olor característico a "harina tostada" fui echando leche poco a poco y removiendo enérgicamente. Al tener una bechamel poco espesa lo único que hice fue ponerla encima de los canelones y rallar queso al fallo, en mi caso eché queso manchego curado y un poco de parmesano. Después lo metí a 200 grados al horno con calor por arriba y por abajo hasta que vi que se tostaba la parte de arriba, en ese momento puse calor sólo por arriba durante 5 minutos.

Listo, así mas o menos es como quedaron los canelones:


Las fotos no se ven geniales de la muerte pero os aseguro que estaban buenísimos. Un truco que os recomiendo es que los hagáis en un recipiente apto para horno y que en la base le echéis tomate frito para que no se os peguen las placas, pero de verdad que veo las fotos y se me antoja un montón volver a hacerlos... ¡La semana que viene caen seguro!



Hasta aquí el post de hoy, espero que os guste mucho esta receta y no olvidéis de dejarme en los comentarios lo que hacéis vosotros con las sobras de comida que os van quedando en el frigo :)
Ya sabéis, en mi casa, ¡la comida no se tira!
Pasad una buena mañana, tarde o noche y sed muy muuy felices, nos leemos en la próxima entrada.
Hasta la próxima!!


Albóndigas con salsa

Hola! Como buen lunes (aunque sea fiesta) hay que empezar la semana con buen pie. Por ello hoy os traigo una deliciosa receta que os encantará, estoy 100% segura. A no ser que seas vegetariano o vegano, si es así, mira esta receta, que te va a encantar.


Resulta que tenía carne picada de hace muuuucho tiempo en el congelador. Al ser un kilo, era muy difícil descongelarlo entero para comerlo de una, así que decidí hacer albóndigas con la mitad y la otra mitad de la carne picada pues se puede aprovechar para hamburguesas caseras, para macarrones o para una lasaña.

Sin más, vamos a ver qué se necesita y cómo se hacen estas albóndigas con salsa al estilo de mis padres:


Los ingredientes para hacer el adobo o mezcla de las albóndigas son:

      1/2 kg de carne picada de vacuno.


      2 huevos.


      2 cucharadas de harina.


      Sal.


      2 dientes de ajo.


      Perejil.

Los ingredientes para hacer la salsa son:


      1 zanahoria grande o 2 medianas.


      1/4 kg de tomate triturado.


      Vino blanco.


      Agua.


      Aceite.


      1 cebolla mediana.


      1 brick de nata para cocinar o montar (es opcional).


      Pan rallado.


      1 diente de ajo.


      Sal y pimienta al gusto.





      En primer lugar se debe hacer la mezcla de la carne y dejarla mínimo media hora en el frigorífico. Para hacerla, se echa la carne en un bol, machacamos los ajos y el perejil con un mortero y se echa a la carne. Aderezamos con sal y echamos los huevos. Con un tenedor mezclamos todo bien y tendremos una masa un tanto líquida, por esto, tendremos que echar poco a poco las cucharadas de harina indicadas anteriormente. En mi caso usé dos y lo mezclé muy bien. Como he dicho al principio, se deja en el frigorífico mínimo media hora. Lo normal es dejarlo al menos dos, pero yo lo hice de un día para otro y salió con mucho sabor.


      Para hacer la salsa, ponemos una cacerola al fuego con un poco de aceite. Se pican los ajos, la cebolla y la zanahoria muy bien para que tarde menos en hacerse y se echa a la cacerola. Cuando veamos que la zanahoria está casi blandita, se echa el tomate triturado y se remueve un par de minutos. A continuación se echa un poco de vino blanco y se rebaja con agua. Tiene que cubrir todas las verduras, pues rebajará según se vaya evaporando el alcohol.


      Cuando hayan pasado unos minutos y siga hirviendo, podemos echar un brick de nata de estos pequeños. Yo uso siempre nata para montar porque espesa más, pero si queréis una salsa más líquida y suave podéis usar nata para cocinar o no echar nada. Cuando esté hecho y haya reducido se quita del fuego y se tritura todo bien con una batidora de mano. Se echa sal y pimienta al gusto y nos ponemos a freír las albóndigas.


      Para freír las albóndigas necesitamos únicamente el pan rallado. Con las manos mojadas o húmedas hacemos pelotillas pequeñas (o grandes, lo mío parecían balones) y las pasamos por pan rallado. A continuación se fríen en abundante aceite y comprobando que están hechas por dentro. Mejor hacedlo a fuego medio para que se hagan bien. Según van saliendo las vamos poniendo en papel absorbente o papel de cocina para que pierda el exceso de aceite.


      Una vez listas las albóndigas, se meten en la salsa y se pone a un fuego bajo. La harina de las albóndigas hará que la salsa espese, por lo que lo dejaremos el tiempo que queramos. Una vez listas ya podremos comerlas, aunque os aseguro que están también muy ricas de un día para otro porque han cogido más sabor de la salsa.



Bueno qué decir de mis ultra albondigones... pues que estaban de vicio, a mi hermana le gustaron y no es un tribunal sencillo. Espero que si las hacéis me dejéis algún comentario con alguna variante para probar más formas de hacer la salsa o las albóndigas.



Hasta aquí el post de hoy. He decidido, haciendo caso a mi novio, que en vez de subir post todos los días voy a subir dos o tres veces por semana. La verdad es que se me hacía un poco cuesta arriba el subir cada día una entrada. Por ideas no es, porque tengo muchas y cada día más, si observáis un poco las etiquetas veréis que he ido ampliando. La reforma continúa jaja.
Pasad una gran semana y nos vemos en la próxima entrada!!


Receta vegana: pisto

Hola a todos! Hoy os traigo una recetilla vegana muy muy rica para los días fresquitos. Pocas veces pensamos en esta receta como vegana pero así es, no hay daño animal por ningún lado. Si quieres hacerla vegetariana, puedes incluirle un par de huevos o una tortilla francesa y quedará de rechupete. Si por el contrario, no te preocupa si es vegetariano, vegano o lo que sea, puedes añadirle pollo, atún o incluirlo con cualquier plato.

Normalmente en mi casa se hacía el pisto por aprovechar aquellas verduras que ya se estaban poniendo un poco feas. Yo siempre compro calabacines y como no sabía qué comer en mi día vegetariano, decidí hacer un pisto que me ha quedado buenísimo.

¿Tenéis hambre? Comencemos:



      1 calabacín.


      1 cebolla.


      1 o 2 dientes de ajo.


      2 pimientos verdes.


      1/2 pimiento rojo grande.


      1/2 bote de tomate triturado o al gusto.


      Sal.


      Aceite de oliva.

Estas cantidades dan para 2 o 3 veces. Yo lo he cenado, lo he comido y me sobra para otro día. Lo cené con un huevo y lo he comido con espárragos verdes y me pongo buenos platos, que lo sepáis.
Vamos a ver cómo lo hice :)



      La preparación es muy sencilla. Lo peor es que tarda un poco en hacerse pero si se hace a fuego lento no sólo saldrá más rico, sino que no tendréis que estar pendientes de ello. Para empezar picamos toda la verdura. Los ajos yo los troceé grandes así como todas las verduras, pero si te gustan los trocitos pequeñitos os tardará mucho menos en hacerse. Se pica la cebolla en trozos grandes y se echa a la cacerola junto con los ajos y un buen chorro de aceite. Cuando esté transparente y tierna la cebolla, se echan los pimientos rojos y verdes y se remueve. El fuego tiene que estar bajo, en mi caso estaba a 4 o 5 sobre 12.


      Cuando los pimientos están tiernos, es el momento de echar el calabacín. Si lo echáis con piel os quedará más al dente si lo echáis sin piel debéis tener cuidado para que no se os deshaga el calabacín. Al cabo de unos pocos minutos, se echa el tomate triturado y un poquito de sal. Si lo habéis hecho despacio y durante mucho tiempo, la cebolla y los pimientos se habrán caramelizado con su propio azúcar, por lo que no necesitaréis echarle nada para quitar la acidez del tomate.


      Cuando el tomate haya reducido y el calabacín esté tierno, probamos para rectificar la sal. En mi caso no tuve que echarle nada más, por lo que lo separé del fuego y lo dejé enfriar.

Y ¡aquí está! Como veis yo lo partí bastante grande, pero es que yo soy muy bruta y me gusta que cada cosa tenga su propio sabor y si lo parto pequeñito todo me sabe a lo mismo.
Os recomiendo que lo preparéis de un día para otro porque se potencian los sabores, pero si tenéis prisa podéis comerlo al momento.


Hasta aquí el post de hoy, siento haberlo puesto tan tarde pero he tenido problemas de salud con respecto a los ordenadores y no es bueno abusar de ellos, es un consejo. Os dejo hoy pero mañana nos volvemos a leer, ¿vale? si hacéis el pisto de alguna otra forma dejádmelo en los comentarios y así lo pruebo y mejoro la técnica :) 

Hasta la próxima!!



Las auténticas Bacon & cheese fries

Hola! ¿Cómo estáis? Yo hambrienta, he estado editando estas fotos y me ha dado un hambre que vamos... que me diréis.
Resulta que andábamos buscando el Señor Gordito y yo la salsa de las patatas que dan en el Foster's Hollywood. Primero pensábamos que era salsa césar, pero una vez que lo probamos nos dimos cuenta de que no era esa. Mirando en la propia carta, pudimos ver que usaban salsa ranchera y por eso estuvimos buscando recetas en Internet para aprender a hacerla pero claro, era un poco tardada. Probando y probando multitud de salsas, descubrimos la auténtica salsa ranchera que utilizan en el Foster: la Ken's Steak House Ranch dressing Salsa Ranchera. Esta salsa la venden en Eroski y en Alcampo, pero hemos leído que también la venden en el Hipercor aunque eso ya no lo sabemos.

Os aseguro que os gustará y para quienes no lo hayan probado, os dejo la receta por aquí:



      Patatas prefritas o patatas.


      Bacon.


      Mezcla de 4 quesos o los quesos que más os gusten. En mi caso usé parmesano, havarti, queso de cabra curado y un tranchete.


      Salsa ranchera.


      Sal (opcional) y aceite (esto último no es necesario si usáis freidora).

Una vez que tenemos todos los ingredientes, vamos a ver cómo se hace:





      Primero, pelamos y partimos las patatas. Si usamos patatas prefritas nos saltamos este paso. Mientras, encendemos la freidora o ponemos aceite en una sartén para calentar y freir las patatas. Una vez que tengamos las patatas cortadas y el aceite caliente las freimos poco a poco y las vamos dejando sobre papel absorbente.


      A continuación, calentamos una sartén y sin poner nada de aceite, echamos el bacon, ya que tiene su propia grasa. Una vez hecho, hacemos lo mismo que con las patatas, lo ponemos sobre papel absorbente y precalentamos el horno a 180º. Si no tenemos horno no pasa nada porque esta última vez la hice al microondas para ir más rápido y sale igual.


      En una fuente apta para horno o microondas, echamos una cantidad generosa de salsa rachera. Encima, ponemos las patatas y el bacon y volvemos a añadir un poco de salsa ranchera. Por último, como topping, echamos una cantidad generosa de queso. La receta del Foster's emplea la mezcla de 4 quesos y he de decir que sale deliciosa, pero con los quesos que hemos usado nosotros sale también muy rica.


      Por último, lo metemos al horno con la función de gratinado y no lo sacamos hasta que no se haya fundido el queso y quede un poco tostadito. Si lo hacéis al microondas, con dejarlo hasta que se derrita el queso (varía con la potencia de cada microondas, en el mío fue 1 minuto más o menos). ¡Y a comer!

Y ahí lo veis. En las imágenes os advierto de que no queda tan apetitoso como era en realidad. Es una receta muy sencilla y muy rápida cuando quieres quedar con unos amigos y los quieres sorprender o no os apetece mucho cocinar. Para mí se ha vuelto un plato muy recurrente aunque no es bueno cenarlo o comerlo siempre, porque tiene mucha grasa y no es muy sano que digamos, pero un día es un día.


Con esto y un bizcocho que haré ahora después, hasta mañana las ocho. Espero que os haya gustado y nos leemos mañana :)
Hasta la próxima!!

Contramuslos de pollo al horno a mi manera

Hola! ¿Qué tal? Yo feliz, porque estos días está haciendo una temperatura ideal y aquí en Toledo es difícil decir eso... ya sabéis, o hace un frío que te mueres o un calor que te torras, pero en fin, habrá que aprovechar esta temperatura que la naturaleza, que es sabia, nos ha dado.


Hoy os traigo una receta que os aseguro que os encantará, de verdad os lo digo. No es vegetariana porque si habéis leído el título sabréis que lleva pollo, pero os lo digo de verdad, no lleva nada de aceite, no es una comida insana porque está hecha entera al horno y os lo digo: jugoso, súper sabroso y receta original. Tenéis que probarlo como obligado. Mi hermana apoya esto, y si ella lo hace es que vale la pena, de verdad.

Comenzamos con la receta:



      2 contramuslos de pollo por persona (es el segundo plato, por lo que deberíais comer algo antes o comer 2 más).


      1 pastilla de concentrado de caldo de pollo.


      Sal y pimienta.


      Ajo y cebolla en polvo.


      Hierbas provenzales (o hierbas al gusto, podéis probar sólo con orégano, eneldo, o lo que queráis).


      1/2 vaso de vino blanco.


      Sésamo o ajonjolí (opcional).


      Como utensilios necesitaréis un horno y bolsas para horno. Las venden en todas partes, las he visto hasta en los chinos.

Una vez que tenemos esto, vamos a ver cómo se hace, aunque aviso, os va a costar muuuucho.





      Primero se abre la bolsa para horno, se meten los contramuslos y se desmenuza la pastilla de concentrado de caldo de pollo.

      Sin mover la bolsa, se echan el resto de ingredientes: la sal, la pimienta, ajo en polvo, cebolla en polvo, hierbas provenzales y vino blanco.

      Se precalienta el horno a 180º y mientras se cierra la bolsa con la tirita que viene para cerrarla y se mueven todos los ingredientes intentando impregnar los contramuslos. A continuación se coloca en la bandeja y se hacen unos pequeños agujeritos en la parte de arriba con un palillo.

      Se mete la bandeja al horno entre 180º y 190º a media altura con calor por arriba y por abajo durante 45 minutos. Cuando termine, se saca con cuidado y se deja un poco enfriar, se corta la bolsa y se sirve en un plato o fuente y a comer.


Y este es el resultado, ¿qué os parece? os aviso que sale salsita y está riquísima. Necesitaréis pan porque está para mojar. No sabía que me podía salir algo tan rico y tan sano a la vez, os lo digo de verdad. El poder de las especias, qué maravilla. Por favor, probadlo, os estoy haciendo un favor a vosotros, a vuestros compis de mesa y a vuestros paladares.


Nada más y nada menos, la siguiente receta estoy segurísima de que os encantará. Sólo necesito hacerme con unos ingredientes y probarlo... Pero vamos, si sois veganos o estáis en transición para serlo, os aviso de que os gustará mucho mucho.

Nos vemos en la siguiente entrada, espero que os haya gustado la receta y no dudéis en dejar un comentario o dos, o todos los que queráis. 
Hasta la próxima!!



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